domingo, 4 de noviembre de 2018

La globalización de la sociedad




“La economía es la estructuración del sentido común en lo referente al comportamiento de las personas en la esfera de la producción, el intercambio, la distribución y el consumo”
Joseph A. Schumpeter


La empresa se adapta al entorno como el pez al agua. Eso lo hemos escuchado hasta la saciedad desde múltiples ámbitos. La necesidad de adaptación después de décadas no sólo no ha cambiando sino que es aún más necesaria, y no apunta a que vaya a cambiar, sino todo lo contrario. Es un concepto básico en la Teoría Económica que ha permitido que se convierta en un proceso que ha superado fronteras: la globalización. En cambio no es extraño escuchar de forma reiterada que la globalización es la causa de muchos de los males que hacen tambalear a las economías nacionales, y por tanto, a sus ciudadanos ¿Porqué esta duda? ¿Acaso la globalización es mala, ha sido mala, o será mala?

En todo caso, lo que no se puede negar es que la globalización ha favorecido y estimulado la productividad y el crecimiento de las economías, y, por ello, ha servido para reducir la pobreza, pues el crecimiento genera riqueza, la base del bienestar. Otra cuestión es si ésta riqueza se ha repartido de forma adecuada y justa. Antes de que se iniciara la gran crisis de 2007, el mundo avanzaba a la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio fijados por la ONU en el año 2000, que nada menos planteaba reducir la pobreza a la mitad en 2015. El crecimiento económico, y por tanto la globalización, daba pues sus frutos. La crisis impidió cumplirlo y el retroceso fue notable, no por la globalización, sino por la crisis.

En cambio, la ciudadanía en general mira con desconfianza hacia la globalización, y la persistencia y el agravamiento de la desigualdad por los efectos de las crisis económicas sufridas favorece que el análisis de este controvertido y complejo concepto se politice y se contemple desde enfoques parciales. Ciertamente, la globalización es un proceso muy complejo y poco uniforme que produce resultados contradictorios, lo que resulta que en un intenso diálogo entre sus defensores y detractores,  cada grupo perciba la realidad a su manera. Efectivamente, al igual que un sector económico o una nación concreta, la globalización tiene un carácter no uniforme lo que implica que coexisten zonas de crecimiento y recesión, de estabilidad e inestabilidad, de riqueza y pobreza, y que sus diferencias pueden agudizarse, con las consecuencias negativas sobre el agrandamiento de las brechas de la desigualdad. 

Con el comercio electrónico, del que se benefician los ciudadanos al adquirir a menor precio (aunque en detrimento de las economías locales), y la internacionalización de la producción, se permite una mayor flexibilidad y se favorecen mejores resultados, pero también demanda y exige nuevas maneras de tomar decisiones y gestionar las empresas. La revolución de las nuevas tecnologías han facilitado la descentralización de la gestión empresarial sin sacrificar su eficiencia. Esto es innegable, se trata de un proceso que no se puede limitar. Es un nuevo paradigma para la economía que pasará a entenderse en claves de economía mundial.

Desde esta perspectiva, la globalización es imparable y la mejora de la productividad su consecuencia inmediata. La progresiva generalización de la economía del conocimiento no se vislumbra como un proceso con fecha de caducidad, sino todo lo contrario. Avanzamos de forma inexorable hacia la globalización de la sociedad a través de un nuevo paradigma basado en el conocimiento, un conocimiento socializado, accesible a todos. Esta será la base de un crecimiento económico que es imprescindible para generar la riqueza necesaria que garantice el anhelado bienestar para los ciudadanos.

En el actual proceso de globalización económica, los elementos clave sobre los que se basa la globalización y los principios fundamentales de competitividad de cualquier nación serían los siguientes:
  • La tecnología: la inversión en innovación tanto en infraestructuras como en modelos de trabajo son el motor de la competitividad. En esta sociedad globalizada si no se avanza y se mejora constantemente en todos los aspectos (productos, procesos, servicios, etc), se estanca y el resultado final es el empobrecimiento de la sociedad. El conformarse con que las cosas vayan bien es el desencadenante del fracaso a día de hoy. Por ello, la clave pasa por la innovación y creatividad sin pausa. Un claro ejemplo es el declive de la empresa Blackberry debido a la falta de adaptación a los avances de la tecnología y a falta de visión sobre por dónde iban las demandas de los usuarios. Es pues, el caso de una empresa multinacional mundialmente reconocida que pierde su liderazgo debido a la falta de adaptación tecnológica.
  • La competitividad: es el motor de la prosperidad de un país. La competitividad se ha convertido en la gran aspiración, en el objetivo inexcusable, de toda política económica de cualquier nación que aspire a proporcionar bienestar sostenible a sus ciudadanos. La competitividad es un concepto asociado al proceso de globalización, en el que forman parte elementos tan decisivos para la economía de una nación como: la integración internacional de mercados, la exportación, la productividad, inversión, etc.). Si no existe productividad no habrá beneficios, sin beneficios no se podrán invertir en medidas sociales ni en mejorar la calidad de vida de los ciudadanos de un país.
  • La sociedad del conocimiento: a día de hoy la figura del obrero que realizaba tareas muy mecánicas y repetitivas en las cuales no era necesario pensar se ha quedado obsoleta. En el siglo XXI se necesita que los trabajadores sean más polivalentes y versátiles, en los cuales los jefes puedan delegar y confiar. Para generar conocimiento un país debe de invertir en sus jóvenes, concretamente en su educación. De este modo, el país podrá contar con una mano de obra capacitada y competente en la cual confiar a la hora de ceder el relevo en un futuro próximo.
No se trata pues de la globalización de la economía, que es ya una realidad, aunque imperfecta, sino que en el fondo lo que estamos es asistiendo a todo un proceso de globalización de la sociedad, basado en el cambio de paradigmas: las nuevas tecnologías, accesibles a todos, que facilitan el comercio y cambian la manera de comunicarse; la sociedad del conocimiento, sin barreras de acceso gracias a la socialización favorecida por Internet y las nuevas tecnologías; la crisis de la soberanía basada en el Estado-Nación y la apuesta por las integraciones políticas (Unión Europea), la regulación del mercado mundial basado en normas éticas que limiten los excesos del capitalismo; la implantación de mecanismos compensadores basado en un reparto de la riqueza que facilite y acelere la supresión de la pobreza. La globalización de la economía dará paso a la globalización de la sociedad.

lunes, 15 de octubre de 2018

Reivindicar la sensatez


"El hombre sensato cree en el destino, el voluble en el azar"
Benjamín Disraeli

Vivimos en España situaciones complejas en muchos ámbitos en las que se echa en falta una virtud tan necesaria como la sensatez. En una sociedad como la española, sometida a vertiginosos cambios, caracterizada por la incertidumbre y el vértigo a tantos retos, problemas y dificultades, cuando la desorientación, la falta de rumbo y determinación llevan a decisiones equivocadas, considero obligado en el momento presente reivindicar la sensatez. La sensatez en políticos, empresarios, directivos y responsables, y en cualquier persona. Los retos que se avecinan en el ámbito político, desde el próximo 2 de diciembre de 2018, en la que se inicia todo un maratón de elecciones, es la oportunidad de que los ciudadanos también tomen la sensatez a la hora de elegir a los que deban gobernar y hagan frente a tantos desafíos con la necesaria solvencia.

Frente a tanta avalancha de fake news, de mensajes contradictorios, situaciones complejas y encrucijadas, la persona sensata es aquella que esta dotada de buen juicio y percepción de las cosas. La sensatez va dirigida directamente al gobierno de cada uno. Ser sensato lleva a actuar con sentido común, permite comportarse buscando la verdad y el bien general. Hace mostrar una actitud mediadora, buscando la resolución del conflicto, lo que conduce a la prudencia, a no buscar la controversia ni la disputa innecesaria o estéril. El sensato actúa y se comporta con inteligencia emocional, comprendiendo la situación, respetando a los demás y actuando con moderación.

La sensatez, la seriedad, el sentido común, la moderación, la prudencia y la competencia son virtudes que se pueden desarrollar, tanto desde la perspectiva individual como en nuestra relación con los demás y con la sociedad. En este sentido, el Diccionario de la Real Academia Española define la sensatez como aquella cualidad del sensato, y a éste como prudente, cuerdo, de buen juicio.

Efectivamente, frente a las situaciones que generan conflictos, la sensatez será nuestro mejor aliado, la persona prudente y paciente no se enfadará con facilidad por las ofensas recibidas, tiene la habilidad de ofrecer buen juicio, con prudencia y sensatez, lo que le lleva a vivir con sentido y existencia recta. El sensato se toma las situaciones con calma, evitando caer en la desproporción y el descontrol. Para responder adecuadamente a los acontecimientos será necesario buena dosis de sensatez y buen juicio. Frente a la ofenda, practicar la paciencia y no perderse en los impulsos, dominando la ira.

La sensatez lleva al bien común, el insensato se arrastra hacia la ambición que lleva a la corrupción, en todas sus manifestaciones. En definitiva, la sensatez consiste en una capacidad propia de los seres humanos para conducir sus actos, obras y pensamientos guiados por el sentido común.

En la empresa, ser sensato es estar tranquilo, lo que lleva a tomar decisiones juiciosas y congruentes, para lo cual dedicar tiempo a pensar será fundamental, a pesar de la gran presión que la avalancha de información desborda muchas veces la capacidad de asimilación y decisión. La sensatez es una virtud que atrae al ser generadora de bien, pues las decisiones que se toman afectan a los demás. Por ello, se suele decir que el sensato tiene la conciencia tranquila, aunque siempre se podrá mejorar aquello que se hace, o incluso parar y corregir lo hecho si merece una rectificación.

En el trabajo se valora la sensatez y la moderación en todos los actos, en la aplicación de normas y políticas, sabiendo discernir lo bueno y lo malo de la organización, para los trabajadores y para uno mismo. Ambas características, sensatez y moderación, son necesarias en todas las decisiones empresariales y en todos los aspectos de la vida personal. Por ello, una persona sensata le da sentido de dirección a su vida cuando:
  • Establece objetivos guiándose por el sentido común y la prudencia.
  • Tiene presente lo positivo y negativo al definir las políticas de la organización.
  • Es valorado por su capacidad para analizar y resolver situaciones complejas basándose en el sentido común.
  • Es prudente y sensato en todos sus actos, tanto en la vida laboral como personal.
  • Acompaña a sus subordinados para desarrollar su capacidad de actuar con prudencia y recompensa los logros alcanzados.
Hacer lo insensato es más fácil que hacer lo sensato, por ello y a modo de conclusión, frente a tanto desafío a nivel político, cuando se apuntan nubarrones muy serios sobre la economía española, es sumamente importante reivindicar la sensatez a todos los niveles de responsabilidad, de manera que sepamos apreciar y valorar lo que tenemos, para decidir y elegir con sensatez. La sensatez crea vínculos de confianza, y confianza es la que deben otorgar los ciudadanos a políticos sensatos. 

martes, 3 de julio de 2018

Dones de la Iglesia según el Presidente Macron


«Francia ha sido fortificada por el compromiso de los católicos»
Enmanuel Macron, Presidente de Francia

He leído con sumo interés las informaciones sobre el valiente y audaz discurso del Presidente de Francia Enmanuel Macron, en un acto de la Conferencia de Obispos de Francia, el pasado 9 de abril de 2018. Y ciertamente, sorprende por la claridad de su mensaje y por lo valiente de los planteamientos, huyendo de lo políticamente correcto y poniendo en valor la labor inmensa, pero callada, que realiza la Iglesia. 

En todo un país que es paradigma de la laicidad en los estados modernos, Macron se atreve a destacar  las limitaciones del Estado y la importancia de casar la soberanía política con el respeto a la libertad de conciencia, destacando que la fuerza de la Iglesia es su visión del ser humano abierto a la transcendencia. Y no se queda en el pasado, Macron apela al futuro, a esa "savia católica" que debe seguir contribuyendo al bienestar de la sociedad.

Sabiduría, compromiso y libertad. Estos son los tres dones que Macron pide a la Iglesia. Sabiduría, pues la Iglesia como fuente de incertidumbres y cuestionamientos, y desde su visión del hombre, debe seguir haciendo desde la búsqueda del bien, el sentido de su misión en la sociedad. Compromiso, pues ante tanto materialismo, relativismo y falta de creencias, la Iglesia sigue acompañando a tantas personas en su dificultad, en su necesidad de encontrar horizontes vitales que les ayuden a buscar el sentido de su vida. Y libertad desde la independencia y autonomía de no verse condicionada por intereses de cualquier tipo, sólo al servicio de la Verdad y para la Verdad.

Destaco los siguientes pasajes de su discurso:
«Para encontrarnos aquí, esta tarde hemos tenido que desafiar a los escépticos de cada una de las dos orillas. Y si lo hemos hecho es, sin duda, porque compartimos el sentimiento de que la relación entre la Iglesia y el Estado se ha deteriorado y que nos importa repararla. […] Una Iglesia que pretenda desinteresarse de las cuestiones temporales no haría otra cosa que rehuir su vocación, y un Presidente de la República que pretendiera desinteresarse de la Iglesia y de los católicos faltaría a su deber».
«Yo sé que se ha debatido como si del sexo de los ángeles se trata acerca de las raíces cristiana de Europa. […] Pero, después de todo no son las raíces las que nos importa, porque ellas podrían estar muertas. Lo que importa es la savia. Y yo estoy convencido de que la savia católica debe contribuir a la vida de nuestra nación. Es por esto por lo que estoy intentando aclarar por qué estoy aquí esta tarde. Para deciros que la República espera mucho de vosotros. Espera, si me permitís decirlo, que le entreguéis tres dones: el don de vuestra inteligencia, el de vuestro compromiso, y el de vuestra libertad».
«Habéis establecido una relación íntima entre estas cuestiones que la política y la moral ordinaria querría tratar por separado. Consideráis que nuestro deber es proteger la vida, en particular las vidas más indefensas. En la vida de los niños que van a nacer, la del ser humano que está a las puertas de la muerte, o la del refugiado que lo ha perdido todo, veis el trazo común de la desnudez, de la vulnerabilidad absoluta». 
«Entiendo que ciertos principios enunciados por la Iglesia se confrontan con realidades contradictorias y complejas que afectan a los propios católicos. Todos los días, las mismas asociaciones católicas y los sacerdotes acompañan a familias monoparentales, familias divorciadas, familias homosexuales, familias que han recurrido al aborto, a la fecundación in vitro, que se han enfrentado a decisiones sobre qué hacer ante el estado vegetativo de alguno de los suyos, familias en las que no todos son creyentes. En todas esas familias la Iglesia responde a las rupturas que generan las elecciones morales y espirituales. Esta es vuestra realidad cotidiana. La Iglesia acompaña incansablemente situaciones delicadas e intenta conciliar los principios con la realidad. No pretendo decir que la experiencia de lo real desmiente o invalida las posiciones defendidas por la Iglesia. Digo, simplemente, que tenemos que encontrar el límite pues la sociedad está abierta a toda las posibilidades, pero la manipulación y la fabricación de vida humana no puede extenderse hasta el infinito sin poner en cuestión la idea misma del hombre y de la vida. La política y la Iglesia comparten esta misión de meter las manos en el barro de lo real, de confrontarse todos los días con lo temporal, con lo que me atrevo a decir que es lo más temporal». 
«Para mí, la Iglesia no es esa instancia que demasiado a menudo se caricaturiza como la guardiana de las buenas costumbres. […] Lo mejor de la Iglesia es esto: una voz amiga que responde a quien interpela, a quien duda, a quien vive en la incertidumbre, en un mundo en el que el sentido siempre se escapa y siempre se reconquista, es una Iglesia de la que no espero lecciones sino esta sabiduría/inteligencia de la humildad que se enfrenta a los temas que habéis planteado». 
«Desde mi punto de vista, que es el de un jefe del Estado, un punto de vista laico, yo debo preocuparme de quienes trabajan en el corazón de la sociedad francesa, de que quienes se comprometen para curar las heridas y consolar a los enfermos, tengan también una voz en la escena política, y sobre cuestiones de la vida política nacional y europea. Es lo que vengo a pediros esta tarde, que os comprometáis en el debate político nacional y en el debate europeo porque vuestra fe tiene algo que decir a este debate». 
«Algunos dirán que la Iglesia es reaccionaria, otros pensarán que es muy audaz. Creo, simplemente, que ella debe ser uno de esos puntos fijos de los que nuestra humanidad está necesitada en un mundo oscilante, uno de esos puntos de referencia que no ceden al talante de las épocas. Por esta razón, tendremos que aprender a vivir asumiendo vuestra cuota de intempestividad mientras yo tendré que vivir al ritmo que avanza el país. De este desequilibrio constante crearemos un camino común. […] Es un ejercicio de libertad que demuestra que el tiempo de la Iglesia no es el del mundo como tampoco el de la política, y está bien que sea así». 
«Hay una tercera libertad que la Iglesia debe donarnos, y es la libertad espiritual. Vivimos en un mundo atravesado por el materialismo. Nuestros contemporáneos necesitan […] saciar su sed que es una sed de absoluto. No se trata de conversión, sino de una voz que, entre otras, hable del ser humano como un ser dotado de espíritu. Quien se atreve a hablar de otras cosas más allá de las temporales, pero sin abdicar de la razón, ni de lo real. Quien osa caminar en la intensidad de una esperanza y quien, a veces, nos hace tocar con el dedo el misterio de la humanidad que se llama santidad y que según dice el Papa en la exhortación aparecida hoy es el rostro más bello de la Iglesia. […] Esta libertad que es la de ser vosotros mismos sin buscar ser complacientes ni seductores. Pero que en el cumplimiento de vuestra obra en toda la plenitud de su sentido, pero en la regla que os es propia y que desde siempre es la de una teología humana, una Iglesia que sabe servir a los más fervientes y a los no bautizados, a los propios y a los excluidos». 
Todo un alegato en defensa de la Iglesia, valorando las tres grandes aportaciones, "dones", que el Presidente Macron pide claramente a los católicos, para que los aporten en beneficio de Francia: “el don de vuestra sabiduría, el de vuestro compromiso y el de vuestra libertad”. Como español, siento envidia sana, que a pesar de tanta ceguera, tanto ataque y desprecio de algunos, todo un Presidente de un Estado laico, se atreva a valorar públicamente la sabiduría, el compromiso y la libertad de la Iglesia en general y los católicos en particular, una Iglesia que "debe ser uno de esos puntos fijos de los que nuestra humanidad está necesitada en un mundo oscilante, uno de esos puntos de referencia que no ceden al talante de las épocas".



viernes, 8 de junio de 2018

Cambio de gobierno: victoria privada vs. victoria pública




El sorprendente cambio de gobierno que ha vivido España muestra lo efímera y cruel que puede llegar a ser la política. Y a la vez, su grandeza y la confianza demostrada en las instituciones políticas, cuando se aceptan las normas democráticas con responsabilidad y se asumen las consecuencias que la aritmética parlamentaria genera. Otra cuestión es si el proyecto político resultante es algo circunstancial y coyuntural, o en cambio, tiene recorrido para articular mínimamente una acción de gobierno. No entro en el debate político, que sin duda existe, generado por la caída de un gobierno por una moción de censura y la constitución de un nuevo gobierno apoyado por un partido con tan sólo 85 diputados. En cambio, si me interesa analizar el cambio producido desde otra perspectiva, aquella que tomando como referencia a Stephen Covey y su tratado sobre la efectividad ("Los siete hábitos de la gente altamente efectiva"), me hacen reflexionar sobre las victorias, privadas y públicas, de las personas y los gobiernos, y de cómo por las personas o desde el gobierno se afrontan proyectos y desafíos.

La efectividad que propone Covey se basa en los principios, que son los que nunca cambian, son más importantes que las técnicas, y hace que lo que somos comunique más elocuentemente que lo que decimos. La efectividad se apoya en los hábitos que son la relación directa entre el conocimiento, la habilidad y la motivación. Un gobierno efectivo ha de conjugar el conocimiento experto en muchas materias, la habilidad en el desarrollo de su acción, mediante una comunicación que convence, una capacidad de negociación basada en el que todos ganan, un pragmatismo que haga abordar los problemas actuales, pero sobre todo una visión sobre los retos futuros que hay que abordar. Y en tercer lugar, mucha determinación y coraje, motivación que le haga no desfallecer ante tanto por hacer.

Alcanzar la efectividad implica transitar por un proceso continuo de maduración personal. Proceso que va desde la dependencia, cuando se necesita de otras personas, que son responsables de lo que nos sucede, pasando por la independencia, cuando la persona es responsable de todo y tiene la responsabilidad de lo que hace (victoria privada). El proceso termina en la interdependencia, donde las personas, el equipo, ocupan un lugar destacado, y con el talento y las habilidades de todos, se pueden lograr y alcanzar las metas y objetivos más elevados (victoria pública). Un gobierno alcanza la efectividad cuando logra con el concierto de una sociedad, el consenso adecuado para resolver problemas y avanzar en las medidas que faciliten la vida de sus ciudadanos.

Con estas premisas sobre la efectividad, aparecen y se consiguen las victorias privadas y públicas. La victoria privada son los logros personales que se deben conseguir antes de poder interactuar de manera eficiente con nuestro entorno. Las personas son un reflejo de nuestra sociedad, ya que muchas veces lo que dicen o esperan de nosotros, condiciona lo que somos y los paradigmas que tenemos de la realidad. Para poder modificar esto podemos decidir de que manera debemos reaccionar a los sucesos que ocurren en el exterior y modificar la manera que esto nos afecta. Esto es posible por medio de la autoconciencia, la creatividad y la voluntad. La independencia es vital para ser líder, para trabajar en equipo podemos compartir de manera más profunda y significativa con los demás y beneficiarnos de sus recursos y de su talento personal. Un gobierno que aspire a la victoria privada debe lograr la independencia, estar libre de ataduras y pactos ocultos que condicione su labor. Esa victoria privada se logra actuando siempre con iniciativa y responsabilidad (ser proactivo), con un programa de gobierno ilusionante (Comenzar con un fin en mente) y gestionando las prioridades y planificando tareas basadas más en lo importante que en lo urgente (Primero lo primero). Lo que a nivel de persona, te permite conseguir el autocontrol, para un gobierno, la victoria privada otorga la autonomía e independencia requerida para el ejercicio de una acción política basada en la ejemplaridad.

Por su parte, la victoria pública ayudará a aprender a trabajar en cooperación con los demás. Por ello es importante que siempre se tenga presente que la clave para manejar las relaciones con los demás es primero manejarse a uno mismo. Sin una victoria privada difícilmente se podrá obtener alguna victoria pública. En otras palabras, la habilidad para gestionar óptimamente a los demás determinará en gran medida el éxito que se tenga en nuestro ámbito personal. Porque dependerá de la forma en la que se convive con los demás, el tipo de persona que llegaremos ser.

Un gobierno que trabaja por la victoria pública, logra la interdependencia, a través de una acción política siempre orientada hacia el bien común, con medidas que beneficien a todos (Pensar en Ganar/Ganar), mediante un permanente contacto con los ciudadanos, tratando de conocer sus necesidades y aspiraciones, siendo consciente de sus dificultades (Procure primero comprender y después ser comprendido) y buscando el apoyo de una sociedad, conectando y alentando una sintonía con la ciudadanía, como base para conseguir metas superiores (La sinergia). En definitiva, una victoria pública lleva a comprender al ciudadano, tratando de comprenderlos tanto como quisiéramos ser comprendidos nosotros y tratar a las personas en términos de esa comprensión; prestando atención a las pequeñas cosas: los pequeños detalles que muchas veces pueden ser pasados por alto o no advertidos pueden marcar la diferencia en la acción política; mantener los compromisos, no prometiendo nada que no pueda cumplir ya que esto supondrá una disminución en el grado de confianza; aclarando las expectativas, pues lo más recomendable es poner las cartas sobre la mesa; demostrando integridad personal, que implica evitar la hipocresía interior, la mentira, etc., todo aquello que pueda terminar cerrando cualquier posibilidad de interacción y confianza con las personas; disculpándose sinceramente cuando se comete un error, ya que este simple acto de humildad, si es sincero puede significar un gran depósito de confianza en los ciudadanos, y finalmente, actuar y desarrollar la acción de gobierno sin someterla a intereses egoístas o partidistas,  siguiendo principios orientados al bien común e interés general de España.

Finalmente, la efectividad personal se logra con la renovación equilibrada (Afilar la sierra) en los aspectos básicos de la vida, una evolución continua que lleva a un crecimiento que permita llegar a nuevos niveles de comprensión e integración de los demás hábitos. A nivel de gobierno, la efectividad y excelencia se alcanza con la necesaria renovación de ideas, equipos y políticas, que permitan revisar las victorias privadas y públicas, de manera que la acción de gobierno se vea impulsada permanentemente a nuevos desafíos y retos.

Con esta perspectiva, ni Rajoy es el derrotado ni Sánchez sale victorioso. El balance riguroso de lo hecho y el proyecto de lo que se pueda hacer, resolverá la incógnita, asumiendo que la política es un arte que requiere tiempo y perspectiva, pues es un proceso continuado de tomar decisiones y encajar las criticas de la oposición y de los ciudadanos. Es la democracia, tan imperfecta como necesaria, donde las victorias privadas y públicas serán la razón de ser de una verdadera vocación de servicio publico.

lunes, 28 de mayo de 2018

101 en equipo





"Para liderar no hace falta un equipo de personas,
basta con que te tengas a ti mismo”
Mario Alonso Puig

El pasado 12 y 13 de mayo participaba por quinta vez consecutiva en la mítica carrera de los 101 kilómetros, organizada por la Legión en la serranía de Ronda. En esta ocasión lo hacía en equipo, con Javier, mi hijo mayor; mi hermano Beni y mis sobrinos Curro y Javier. Eramos Pereda Trail, un equipo con mucha ilusión, con experiencia previa en trail de forma individual, pero era nuestra primera participación como equipo en una prueba de estas características. Un reto difícil, pero ilusionante, un reto que estábamos dispuesto a superarlo. Mi experiencia de años anteriores, junto con lo específico de afrontar una carrera de estas dificultades en equipo, integrada por corredores de edades y preparación muy diferentes, añadía circunstancias que debíamos atender debidamente. Y es que tanto en el deporte como en la empresa, gestionar un equipo, trabajar en equipo, responde a claves y a actitudes que hay que llevar con mucho acierto.

Efectivamente, el equipo es algo muy importante. Las organizaciones deben valorar y privilegiar los equipos de trabajo, pues estos posibilitan y favorecen el desarrollo de los talentos personales como un factor de éxito en el logro de los propósitos organizacionales.

El análisis de la vivencia y la experiencia de la gestión del equipo en una prueba de ultra trail como los "101 km 24 h" de la Legión, con la exigencia y dificultades que implicaba, con el objetivo a alcanzar que no es otro que el de cruzar la meta, me lleva a destacar los siguientes elementos claves en la gestión del equipo:
  • Planificación: La primera técnica para trabajar en equipo es la planificación, que incluye la fijación de metas. Nuestro equipo Pereda Trail planificó con tiempo la participación, hicimos entrenos conjuntos, preparamos la camiseta del equipo, coordinamos la alimentación durante la semana previa, gracias a que uno del equipo es un experto nutricionista, etc. No obstante, considero que la planificación debió ser más precisa, abordar aspectos más específicos, como por ejemplo, la forma de abordaje de las posibles incidencias que se nos pudieran presentar. Otro elemento importante es el de la preparación del equipo y material necesario: no todos los componentes del equipo habían preparado aquellos materiales que necesitaban para afrontar con éxito una prueba de ultra fondo como los 101. En el ultra fondo es muy importante conocerse así mismo muy bien, para tener claro las necesidades, según las debilidades personales que cada uno tiene (problemas de estómago, rozaduras, etc.); cada debilidad requiere llevar encima una posible solución, como determinadas medicinas, vaselina, esparadrapo, etc.
  • Roles: Los Roles de Equipo de Belbin miden el comportamiento, y no la personalidad, y se pueden definir como “nuestra particular tendencia a comportarnos, contribuir y relacionarnos socialmente” en el seno de un equipo. En consecuencia, al crear un equipo hay que comprender los diferentes roles o papeles que las personas desempeñan dentro del equipo y que permiten la coordinación de los miembros. Una buena planificación hubiera permitido una asignación de roles que facilitara los cometidos específicos de cada miembro del equipo y que durante la carrera no es conveniente improvisar: Javier asumía el rol de encargado de la alimentación; Beni el de liderar el equipo; Javier Sr. el control de tiempos; Javier Jr. se encargaba de esperar a rezagados y Curro se responsabilizaba del control de la adecuada hidratación.
  • Compromiso: Es importante que los integrantes se sientan comprometidos y motivados con sus labores y funciones, para poder así formar parte de un buen equipo de trabajo. Aunque cada miembro debe trabajar según unas funciones especificas, estos deben hacerlo guiados por un equipo en busca de un objetivo común y es la manera más precisa de obtener resultados. Este es un aspecto que en Pereda Trail teníamos bien asegurado, pues el compromiso de todos estaba garantizado. Había ganas e implicación.
  • Liderazgo: Es también fundamental reconocer dentro de los equipos de trabajo a los líderes, quienes serán los encargados de llevar adelante la gestión y la tarea establecida con éxito. Teniendo en cuenta que esto debe llevarse acabo de manera colectiva, el talento del líder sólo es posible cuando tiene un equipo que lo respalde. Había un líder natural en Pereda Trail que era mi hermano Beni, por su gran experiencia y conocimiento en las carreras trail. Lo ejerció desde el principio, motivando continuamente, si bien faltó claridad en las instrucciones y organización en los objetivos intermedios.
  • Participación: En un equipo es importante destacar que el reconocimiento no debe hacerse sólo a un individuo, pues el éxito de un logro especifico se debe en gran parte gracias a la gestión del equipo de trabajo. Por tanto, se deben establecer modelos que motiven la participación de todos, pues el trabajo en equipo es la manera conjunta de obtener resultados. Se debió establecer una técnica de carrera que nos permitiera una participación más activa, por ejemplo, estableciendo relevos programados para ir tirando de equipo por etapas, pues de esta manera cada uno asumía responsabilidades. 
  • Estrategia: Otro aspecto fundamental es el de organizar las tareas, para lo cual es necesario estudiar detenidamente los escenarios y alternativas, así como seleccionar las personas adecuadas. Gestionar una carrera de 101 km requiere estrategias claras, que ayuden a afrontar el reto. Para ello era necesario tomar como referencia los puntos de avituallamiento como metas intermedias, pues no es lo mismo pensar que me faltan 70 km., que 8 para el siguiente punto de avituallamiento. Otro elemento es la gestión de las paradas, que había que tener organizadas, apenas 30 segundos en los avituallamientos intermedios y 10-20 minutos en los centrales (Setenil y Cuartel). Finalmente en el Cuartel superamos la hora y en Setenil, los 30 minutos. Por último, el aspecto que menos controlamos: el distanciarnos demasiado, que provocó esperas (en las que te enfrías, sobre todo si era de noche), o enfrentarse sólo a las dificultades (principalmente en la parte final, que es la mas dura, por desnivel y cansancio acumulado). 
  • Competencia: La competencia de los miembros de un equipo es clave para alcanzar el objetivo, por lo que será determinante una adecuada selección. La competencia clave en desafíos y en deportes de largo aliento como es el Ultra Trail, es la capacidad de sufrimiento. Pienso que el ADN de este deporte es como gestionamos nuestro sufrimiento (molestias, dolores, frío, sueño, cansancio, hambre, sed, pensamientos negativos, etc.) durante muchas horas y de nuestra capacidad de interpretar las señales que nuestro cuerpo nos va enviando a lo largo de las horas, lo que sentimos sobre el dolor, para corregir, o subsanar en parte, lo que podamos sobre la marcha. Digamos que también la capacidad de sufrimiento se puede entrenar, pero sin esta capacidad mínimamente potenciada los demás elementos clave no se pueden desarrollar.
  • Objetivos: Establecer objetivos da sentido a la actividad del equipo. En Pereda Trail nos fijamos el objetivo de 20-21 horas, a pesar de la incertidumbre que ofrecía el nuevo recorrido que desconocíamos. Este objetivo, lo teníamos detallado en dos opciones: una optimista, en 20:15 horas y otra pesimista, en 23:30 horas; con tiempos de paso para cada punto de avituallamiento. Las dificultades que nos encontramos por el nuevo recorrido introdujo variables que no supimos valorar convenientemente, lo que nos llevó a cruzar la meta en 21:44:16.
En definitiva, sin duda alguna todos poseemos talentos y cualidades valiosas que podemos mostrar y proyectar allá donde participemos, en organizaciones o en equipos, como en Pereda Trail en los 101 de la Legión en Ronda. Para concluir, y en base a lo planteado por Ken Blanchard y Sheldon Bowles en “Un símil de tres animales”, la gestión de un 101 en equipo deberá tener en cuenta lo siguiente:
  • El espíritu de la Ardilla: Nos lleva a reconocer que todo trabajo vale la pena y por poco o insignificante que parezca, ayudará a contribuir con la meta propuesta. Desde la preparación meses antes de lograr el ansiado dorsal hasta el momento de cruzar la meta. Todo cuenta y todo es necesario: entreno, material, alimentación, motivación, etc.
  • Estilo Castor: Nos invita a reconocer los límites de nuestra gestión, a saber y entender que no podemos hacerlo todo solos, que siempre necesitaremos de los demás para obtener mejores resultados. El equipo debe primar sobre lo individual, así es como la sinergia generará resultados superiores. Si el equipo se apoya las posibilidades de victoria se multiplican.
  • Don del Ganso: Nos invita a fortalecer los vínculos entre las personas, reconocernos en una cultura dinámica de la cual debemos sentirnos parte y apoyarnos conjuntamente. La dureza de la prueba, las diferentes fases y etapas que se deben superar, las dificultades que pueden surgir, las crisis que nos pueden sorprender, etc., requieren de un apoyo seguro del equipo, que haga que el vínculo emocional te lleve a superarlos y seguir adelante.

domingo, 4 de marzo de 2018

Brecha, diferencias y equiparación salarial

"La primera igualdad es la equidad"
Víctor Hugo
El 8 de marzo se celebra el Día Internacional de la Mujer, fecha escogida por los sindicatos mayoritarios para convocar una huelga parcial de dos horas "contra la desigualdad y la discriminación laboral". Centrándonos en el tema de la desigualdad salarial, y con el objetivo de centrar el debate de ideas con el necesario rigor y precisión conceptual, analizamos distintos conceptos con la finalidad de aportar luz sobre tan controvertido asunto.

El salario es la totalidad de las percepciones económicas de los trabajadores, en dinero o en especie, por la prestación profesional de los servicios laborales por cuenta ajena, ya retribuyan el trabajo efectivo, cualquiera que sea la forma de remuneración, o los períodos de descanso computables como de trabajo. A partir de esta premisa, podemos establecer los siguientes conceptos relacionados con el salario que perciben los trabajadores:
  • Abanico salarial: es el resultado del cociente entre el salario mayor y menor de la empresa, valor para el que se utilizan los salarios medios de niveles, categorías o grupos profesionales. Por tanto, el abanico salarial muestra el número de veces que el salario mayor contiene al menor. El análisis de los abanicos salariales se puede realizar desde una doble perspectiva: la de los abanicos absolutos (cuando reflejan la diferencia entre cualificación más baja y la más alta) y la de los abanicos relativos (cuando muestran esa diferencia pero dentro de un grupo de funciones más reducido y que guardan alguna relación). El estrechamiento del abanico salarial es razonable cuando el mismo es muy abierto, pero tampoco son buenos los abanicos muy cerrados que prácticamente desconozcan la importancia de la cualificación profesional y, en consecuencia, desmerezcan el factor positivo del desempeño, el mérito y la promoción profesional. 
  • Brecha salarial: se suele referirse a la diferencia de sueldo bruto por hora trabajada que existe entre hombres y mujeres, pero brechas salariales pueden existir en otros ámbitos: entre jóvenes titulados y no titulados, entre sectores productivos (trabajadores de la industria frente a trabajadores del sector servicios), entre sector privado y sector público, etc. Respecto a la brecha salarial de género, se trata de un fenómeno de gran actualidad, un asunto poliédrico que tiene mucho que ver con el modo en que la mujer se ha ido incorporado al mercado de trabajo y sobre todo, con la forma en que participa y se mantiene en él. Se suele afirmar que uno de los principales factores que influyen en la brecha salarial son los complementos salariales, ya que, una mujer y un hombre en la misma categoría profesional tienen el mismo salario base, pues lo contrario estaríamos ante una discriminación directa prohibida por la legislación. Los complementos a ese sueldo a veces son discreccionales, y favorecen la aparición de diferencias en la retribución, motivadas por circunstancias como la contratación a tiempo parcial, maternidad, la prioridad en la conciliación que lleva a optar a menos puestos de responsabilidad, la opción por empleos peor pagados, etc.  La clave para eliminar la brecha salarial por género pasaría por no permitir diferencias salariales sin fundamento objetivo asociado al desempeño del puesto de trabajo, para lo cual será clave la transparencia de las retribuciones efectivamente satisfechas.
  • Diferencias salariales: el análisis del mercado de trabajo muestra una serie de diferencias salariales que son resultado de las características específicas de los puestos de trabajo: por ejemplo, lo que Smith llamaba la desutilidad de los distintos tipos de trabajo, es decir, la fatiga, el carácter desagradable de la tarea y el coste psicológico originado por la actividad laboral; o bien la existencia de elementos externos al propio puesto de trabajo que pueden hacer que éste resulte más o menos atractivo; otro elemento determinante es la formación que hace que las personas ofrezcan un trabajo de mayor calidad como resultado del aprendizaje que se logra a través de la formación en un oficio y a través de la educación en general; la temporalidad en el empleo también explica diferencias salariales: se produce así una diferencia salarial positiva a favor de los trabajadores que prestan sus servicios en sectores cuya demanda fluctúa respecto de los trabajadores de sectores cuya demanda es más estable, dado que las personas manifiestan aversión al riesgo cuando valoran la posibilidad de acceder a ocupaciones en las que los rendimientos son irregulares. Otra razón fundamental de diferencias salariales es la mayor o menor responsabilidad que se deposite en los trabajadores, así como el nivel de desarrollo de habilidades y competencias. En definitiva, las diferencias salariales son el resultado de las diferencias objetivas en los trabajos (interna y externamente consideradas, y cuyo atractivo puede ser valorado de forma diferente por los trabajadores) y por la diferente formación y capacitación de las personas.
  • Equiparación salarial: la equiparación salarial es un concepto que ha cobrado en los últimos meses gran actualidad por la reivindicación de policías nacionales y guardias civiles de ver equiparadas sus retribuciones respecto a las policías autonómicas. En principio, la equiparación salarial puede representar una reivindicación justa, pero hasta cierto límite, pues abre demandas de equiparación más complicadas: ¿Deben equipararse también los policías locales con las Fuerzas de Seguridad del Estado?¿Deben equipararse las retribuciones de un bombero en Córdoba respecto a un bombero de Madrid? Un auxiliar administrativo en un Ayuntamiento de un municipio de la provincia de Toledo, ¿debe ser retribuido igual que un auxiliar administrativo del Ayuntamiento de Fuente Obejuna, por ejemplo? ¿Una gran empresa de seguros de ámbito nacional debe retribuir igual a sus jefes de departamento que una empresa mediana de ámbito provincial? Como vemos, el concepto de la equiparación es muy relativo y presenta muchas dificultades objetivas.
Estamos ante un asunto de muchas perspectivas, en donde la comparación siempre provocará diferencias, pues la igualdad salarial plena nunca se alcanzará, pues son tantos los ámbitos, las circunstancias personales, los puestos de trabajo y las organizaciones tan dispares, que siempre conviviremos con diferencias salariales, pues es algo necesario, eso si, diferencias que sean el resultado de circunstancias objetivas, nunca de circunstancias discriminatorias, especialmente por razón de sexo.


martes, 6 de febrero de 2018

Mensaje del Rey a la Princesa Leonor



“Casi siempre la responsabilidad confiere grandeza al hombre.”
Stefan Zweig

El pasado martes 30 de enero de 2018, nuestro rey Felipe VI cumplía 50 cumpleaños, y fue la fecha escogida para imponer a la princesa de Asturias el Collar del Toisón de Oro, que se trata de la máxima distinción que concede la Familia Real española. El discurso pronunciado por el rey en el acto de entrega es todo un alegato del compromiso personal e institucional de la Monarquía con España y los españoles. Un discurso que me ha llamado la atención por la profundidad de su mensaje, por su oportunidad y por la necesidad del verdadero rearme ético que precisa nuestra sociedad. Aunque iba dirigido a su hija, es un verdadero referente a los pilares que deben sustentar una sociedad que aspira a lo mejor. Los párrafos que quiero destacar son los siguientes:
“Recibir este toisón implica para ti unas responsabilidades especiales que habrás de asumir inspirada por los valores e ideales más profundos, valores que deberás albergar y fortalecer día a día en tu corazón, porque tus acciones, todas, deberán guiarse por el mayor sentido de la dignidad y la ejemplaridad, por la honestidad y la integridad, por la capacidad de renuncia y de sacrificio, por el permanente espíritu de superación y por tu entrega, sin reservas, a tu país y a tu pueblo. 
Deberás respetar a los demás sus ideas y creencias y amarás la cultura, las artes y las ciencias pues ellas nos dan la mejor dimensión humana para ser mejores y ayudar a progresar a nuestra sociedad. Te guiarás permanentemente por la Constitución, cumpliéndola y observándola. 
Servirás a España con humildad y consciente de tu posición institucional y harás tuyas todas las preocupaciones y las alegrías, todos los anhelos y sentimientos de los españoles”.
El mensaje del rey a la princesa Leonor, futura reina de España, me ha parecido de una enorme importancia y transmite a los españoles un claro testimonio de lo que representa la Monarquía en la actualidad. Habla de ideales, de valores, de dignidad, de ejemplaridad, de honestidad e integridad, de renuncia y de sacrificio, de superación y de entrega. El rey se refiere a los principios de deben guiar las acciones de la princesa, que no son otros a los que cualquier persona debe aspirar. Son los principios, que como en el humanismo cristiano, deben fundamentar la acción y el comportamiento de las personas en sus diferentes actividades y responsabilidades.

Se refiere también al respeto de las personas, con sus ideas y creencias propias, fundamental en cualquier proyecto de convivencia común. Se fija en las artes, la cultura y las ciencias como motor del progreso humano, y le pide amarlas. Y en clave más actual, señala a la Constitución Española como guía de sus decisiones, con el deber de su cumplimiento y observancia, como garantía y seguridad de una convivencia basada en el respecto a las normas, base de cualquier proyecto en común.

Finalmente atiende a su deber de servicio a España, que será con humildad, y como referente del verdadero liderazgo, haciendo suyas las preocupaciones y alegrías, anhelos y sentimientos de los españoles. Un mensaje con mucha responsabilidad y grandeza, tanta como el profundo respeto que tengo hacia Su Majestad el rey Felipe VI.



miércoles, 10 de enero de 2018

Reinventar la selección de personal en el sector público


"Contrata la actitud y entrena la habilidad"
Atul Gawande
Ante la avalancha de procesos selectivos convocados por las distintas administraciones públicas (central, autonómica, local y universitaria), como consecuencia de las previsiones contempladas en la Ley de Presupuestos Generales del Estado para 2017, que establece que en el horizonte de tres años la temporalidad del empleo se sitúe en el 8% como máximo; así como el acusado envejecimiento de las plantillas en todas las Administraciones Públicas, cuya edad media se sitúa en torno a los 55 años, que provocará un aluvión de jubilaciones en los próximo 10-15 años (empleados públicos nacidos en el baby boom de los años 60, que se incorporaron en masa al sector público en los años 80, coincidiendo con el desarrollo del Estado de las Autonomías, hace necesario una reflexión y una pensada seria sobre como debería abordarse esa importante tarea selección de personas que renovarán las plantillas del sector público.

La reducción drástica de la temporalidad del empleo publico y la avalancha de jubilaciones hace que la función de recursos humanos consistente en la selección de personal pase a ocupar un lugar muy destacado en la agenda de cualquier Administración Pública. Estamos ante una oportunidad de hacer bien algo que es muy importante para cualquier organización: seleccionar adecuadamente a su capital humano. La selección de personal debe garantizar la incorporación de los trabajadores adecuados a las exigencias de los puestos de trabajo, cumpliendo en todo momento los principios de transparencia, mérito y capacidad. Es necesario una visión estratégica a la hora de seleccionar que permita a las organizaciones públicas aspirar a atraer a los mejores, con un coste admisible y en un tiempo razonable. No pueden resignarse con cualquier trabajador. 

La transformación de la economía impulsada por la revolución de las nuevas tecnologías, está imponiendo de forma acelerada una acusada tendencia a la tecnificación de los puestos de trabajo, entendida como la disposición de conocimientos y competencias cada vez más especializadas para poder dar respuesta a las demandas sociales. En el sector público este proceso de tecnificación es igualmente intenso, y las plantillas de las organizaciones públicas verán como los puestos de trabajo en tareas de tramitación serán absorbidas por la administración electrónica. Por tanto, como en el resto de los sectores productivos, los puestos con contenidos repetitivos y estandarizables quedarán en muchos casos automatizados. Este aumento de la «tecnificación» se apunta ya como un reto insoslayable para las organizaciones públicas. Es un proceso imparable que repercutirá en los procesos de selección futuros.

Por otra parte, se deben considerar las consecuencias por una sobrecualificación de los empleados públicos, que con más conocimientos y habilidades ocupan puestos de trabajo con un perfil menos exigente en cuanto a la cualificación requerida. La sobrecualificación es un elemento de desmotivación y frustración ya que el empleado público no puede aportar el potencial del que dispone. Además, por desgracia, no es fácil mantener viva una sobrecualificación útil para los potenciales puestos de trabajo, pues con facilidad deja de ser una ventaja ante la evolución constante de requerimientos y conocimientos que imponen las nuevas tecnologías y la Sociedad del Conocimiento.

Como se indicaba anteriormente, el proceso de envejecimiento y el gran número de jubilaciones que se avecinan tiene evidentes componentes negativos: la pérdida de competencias propias de los perfiles de empleados públicos de mayor edad y la pérdida de talento acumulado en la organización. No obstante, en clave de flexibilidad y tecnificación, es una clara oportunidad y lo seguirá siendo en la próxima década al facilitar la incorporación de nuevo talento a través de los procesos de selección convocados y la posibilidad de rediseñar los puestos que se van quedando vacantes. Estos procesos de selección deben reinventarse para que proporcionen eficazmente recursos humanos adecuados a las exigencias de desempeño que demanda una sociedad cada vez más exigente con la calidad del servicio publico: 
  • Rediseño de los puestos de trabajo con un perfil de exigencias actualizado, revisando sus requisitos de acceso y haciendo énfasis en las competencias y habilidades a desarrollar.
  • Modernización de los instrumentos de organización del personal (RPT o similar) para que se conviertan en herramientas eficaces para la planificación de las necesidades de los servicios públicos.
  • Instaurar modelos de selección que permitan articular la rapidez de la incorporación de nuevo personal y el ajuste puesto-persona con el respeto a los principios de mérito, capacidad, igualdad y transparencia.
  • Desarrollar procesos de selección ágiles en su tramitación administrativa, diseñados de forma que se garantice claramente el acceso libre. Evitar la copia-repetición de procesos de hace años o décadas, apostando por la innovación y nuevos planteamientos: fase oposición, donde la memoria no sea el elemento determinante, apostando por otras competencias y habilidades cognitivas; y fase concurso, con elementos más eficaces a la hora de aportar talento nuevo a la organización.
  • Menor importancia relativa del conocimiento teórico (temarios) y mayor relevancia del componente práctico. 
  • Apostar decididamente por la mejora y profesionalización de órganos técnicos especializados e independientes para la selección, evaluación y control.